martes, 24 de julio de 2007

Ejercicios para el locutor

Después de una instrucción permanente, una actualización noticiosa y una íntima amistad con el diccionario, toda persona que desee ser un buen locutor deberá hacer ejercicios graduales pero constantes.

Para el efecto, es importante atender algunas recomendaciones que le serán de gran utilidad para el dominio del lenguaje oral.

DESCUBRA SUS DEFECTOS

La autocrítica es el primer paso de la superación. El oído será el mejor juez de su voz y de su dicción. Tome una grabadora y registre:
tres minutos de lectura de noticias
tres minutos de lectura de un libro
tres minutos de charla improvisada sobre cualquier tema
dos minutos de narración imaginaria (puede ser deportiva)
dos minutos de animación de un espectáculo artístico supuesto
un poema
una canción.

Al grabar y al escucharse descubrirá lo esencial: donde están sus mayores dificultades, dónde se oye mal.

¡Vamos a superar esas fallas! (guarde esa grabación como un recuerdo). Pero por favor, tenga mucha PACIENCIA. No se hace locutor en un día.


EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN

Lo primero, es la sugerencia de cambiar la idea de no tengo buena voz no sé respirar correctamente. El aire es la materia prima de la fonación.

¿se cansa al leer mucho en alta voz?

¿su voz es débil?

¿le sale temblorosa, le falta firmeza?

La respiración correcta se denomina DIAFRAGMATICA, porque depositando el aire en el abdomen se logra que el músculo diafragma sea el soporte y la catapulta del aire que hará vibrar sus cuerdas vocales.

Aspire profundamente y mida el tiempo que puede leer hasta necesitar aire nuevamente, o también prolongue una vocal (Ej. aaaaaaaaaaaaaa..........) y cronometre su duración hasta que se quede sin aire. Probablemente serán de 10 a 15 o 20 segundos los que duró su aire.

Esto quiere decir que no entro suficiente aire porque no hemos acostumbrado a nuestro reservorio (músculos abdominales y pulmones) a acumularlo.

A esta falta de costumbre o de ejercicio, se debe que cuando aspiramos profundamente en un campo abierto tenemos la sensación de ahogo.

Entonces, entrenemos nuestro pecho para la respiración abdominal:

•Por la nariz, aspire lentamente, cuidando de que el aire que toma empuje los músculos del abdomen. Sienta cómo su estomago tiende a levantarse. Usted no solamente está llenando sus pulmones sino también la cavidad abdominal.

Luego también lentamente, expele el aire como si estuviera soplando suavemente.

Claro, cuando suelte el aire, su estómago se irá desinflando. Se recomienda hacer esta práctica ( con toda seriedad ) diez veces en la mañana y diez veces en la noche, durante siete días.

Poco a poco usted se dará cuenta de que su caja toráxica pide o está más dispuesta a recibir mayor cantidad de aire.

Estas respiraciones abdominales deben ser profundas y lentas. Nada ganará con ejercicios bruscos.

Siempre practique en posición de pie, levantando moderadamente la cabeza, soltando los brazos y sin tensiones musculares.

Para hacer las prácticas de respiración siéntase tranquilo y relajado.
Cuidado especial: cuando respire, no levante el pecho ni los hombros.

•En la segunda semana, aspire en la forma indicada (sintiendo como se llena su cavidad abdominal) y, luego de realizar una aspiración profunda, detenga el aire introducido (10 segundos) y luego suéltelo soplando lentamente.

Esto realice diez veces en la mañana y diez en la noche durante una semana.

Al principio le puede parecer un poco cansada esta práctica, pero , poco a poco, su organismo se irá acostumbrando a respirar correctamente e irá descubriendo que, efectivamente, sí podía más.

•Con estos simples ejercicios, usted ya va conociendo la técnica de la respiración abdominal o diafragmática. En la tercera semana ya vamos a aprovechar esa respiración para administrar mejor el aire y transformarlo en sonidos.

Para ello, al expeler el aire, en lugar de soplar lentamente, emitiremos el sonido de la letra u de manera continua, sin cortar la salida del aire: uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu...

La emisión del sonido deber ser suave, muy débil, para no gastar aire. Se recomienda la letra u porque la posición de los labios para pronunciarla evita que derrochemos aire.

Así empezamos a ejercitar una mejor administración del aire y el control de los múltiples músculos que intervienen en el lenguaje oral. No se preocupe si al principio le sale la letra uuuuuuuuuuuuuu...un poco temblorosa o con variaciones.

Precisamente, eso le demostrará que aún no domina la “salida del aire”, porque, mediante el ejercicio continuo, sonara uniforme y firme. En realidad podríamos comparar nuestra expulsión de aire con una llave de gas o de agua. Podemos regular la salida del agua, abriendo la llave para que salga un chorro fuerte y grande o cerrándola, para que salga un chorrito débil y delgado, pero uniforme.

Así , nuestro sonidos pueden salir fuertes o débiles, dependiendo de la cantidad de aire que utilicemos en su emisión y de la técnica que utilicemos para fortalecer los músculos correspondientes.

•A partir de la cuarta semana, y con el mismo ritmo de práctica, realice aspiraciones profundas y emita sonidos con diferentes vocales pero variando la intensidad; es decir, una veces haciéndolas sonar fuerte y otras muy débiles. Obviamente, cuando produzca sonidos fuertes, el aire se le terminará más rápido; pero así aprenderá a dominar su salida y a conocer variaciones de modulación.
•En la quinta semana, entramos a la diferenciación de sonidos nasales: con el mismo aire, en vez de vocales, pronuncie las letras m y n. Para el efecto, aspire profundamente, haga sonar la mmmmmmmm... y nnnnnnnnnnn........... alternadamente en cada respiración. Ponga especial atención a la repercusión de esos sonidos en toda su cabeza. Sienta como toda ella vibra. Notará que el aire sale por la nariz cuando dice mmmmmmmm... o nnnnnnnnnnn... y que resuenan en su cabeza.

Compruébelo tapándose un segundito la nariz. Cada vez, trate de que esos sonidos se escuchen más fuerte.

Luego mezcle esas consonantes con vocales. Por ejemplo: nnnnnnnaaaaaaaa........nnnnnnnnnnnnneeeeeeeee....(imite un mugido) mmmmmmmmmuuuuuuuuuuu......etc.

A estas alturas de la práctica, ya no tiene que respirar diez veces en la mañana y diez en la noche, sino que usted mismo se irá imponiendo un exigente ritmo de práctica, que no lo lleve al agotamiento pero que le ayude a dominar la emisión de sonidos fuertes y débiles.

•Ahora usted, gracias a su respiración, podrá sentir la diferencia entre lo que es gritar y lo que es hablar alto. Cuando grita, está irritando su garganta y forzando sus cuerdas vocales. En cambio, cuando habla en alta voz, solamente esta utilizando mejor su aire y proyectando más el sonido.

Para proyectar o colocar mejor su voz vienen estos ejercicios:
Procure que el sonido producido por el paso del aire por sus cuerdas vocales, haciéndolas vibrar, choque y resuene en su paladar y salga fuerte, claro y sonoro, hacia afuera.

Practique cantando alguna frase musical.

Levante su cabeza para que el sonido pueda salir entero. Imagínese que está enviando su voz a una cierta distancia (por ejemplo a cinco metros) y que debe llegar hasta allá con toda su fuerza y claridad.

Luego, imagínese que su voz debe llegar a diez metros y procure que llegue directa, nítida y fuerte.

También es bueno alternar variando el volumen, es decir, en otro momento cante muy bajito (piano) como si cantase al oído de una persona. Pero siga sacando su aire correctamente, continúe con la respiración diafragmática y solamente reduzca la intensidad de su expulsión de aire.
Sólo debe variar el volumen. Pero, cantando fuerte o piano, se debe escuchar igual, esté muy cerca o a distancia.

•Finalmente, otro ejercicio para controlar o administrar la salida de su aire:
Tome una vela encendida y acerque sus labios a unos cuatro a tres centímetros de la llama (sin quemarse, por favor) y pronuncie prolongadamente la letra u. El sonido (aire) debe salir muy despacio. La práctica está en no apagar la llama. Desde luego, esto se conseguirá si domina, regula o administra su aire, porque si expele muy fuerte apagará la llama.

Haga este ejercicio cuantas veces sea necesario hasta que diciendo uuuuuuuuuuuuuu muy cerca de la llama no la apague.

Insista en todos estos ejercicios que hemos visto y alterne pronunciando frases o cantando un poco, una vez suave y otra vez fuerte.

Y si desea una Autoevaluación diaria, pruebe con este ejercicio: respire y diga: “gracias a mi gallina ponedora, los huevitos no me faltan. Diariamente tengo uno, tengo dos, tengo tres, tengo cuatro, tengo cinco, tengo.... (así, continué hasta que le alcance la respiración). El éxito estará en que cada día tenga más huevitos......

Esta será la mejor prueba de que está respirando más y mejor. USTED PUEDE.



TALLER DE LOCUCIÓN
USAT



EJERCICIOS DE VOCALIZACIÓN


Común error en algunos locutores es la supresión o la alteración de letras y sílabas en las palabras. Esto obecede a una mala vocalización o articulación de los sonidos.

La mayoría de veces nos justificamos de mil maneras: leí muy rápido, está oscuro el texto o estoy nervioso, etc. ¡FALSO!

La única verdad es que sus músculos faciales no están bien entrenados para articular correctamente los sonidos. Faltó concentración.

Sí. Porque hablar no solamente es emitir sonidos y mover la lengua. Cuando habla o canta interviene todo su cuerpo. Su voz es el final de un proceso en el que cuenta desde la manera de pararse o sentarse hasta la posición de su cabeza, etc. en la correcta emisión sonora, con sus cuerdas vocales vibra todo su cuerpo, se proyecta su personalidad. Sin embargo, de manera especial actúa su mecanismo de fonación: sistema respiratorio, diafragma, cuerdas vocales, garganta, lengua, maxilares superior e inferios, dentadura y labios.

Todos estos órganos juegan su rol. Por eso se altera nuestra pronunciación cuando nos lastimamos la lengua, un labio, nos falta un diente o esta afónicos. Su locución debe guardar pureza en cada una de las expresiones.

Debemos corregir esos errores de cambiar el sonido de las letras o saltarnos su pronunciación. Por ejemplo, solemos decir peliar por pelear; por lo general; dame majagua por dame más agua, dami por dame...

Enseguida vienen los ejercicios para vocalizar mejor

•Abra la boca (todo lo que pueda), manténgala así unos diez segundos y vuélvala a cerrar. Estos bostezos repítalos cinco veces en la mañana y cinco en la noche, durante cinco días. Sin exagerar...sin exagerar.

Al principio puede doler un poco a los lados de la cara. No se preocupe, sólo es la falta de costumbre y de entrenamiento muscular.

•Luego, dedíquese unos 30 días a las vocales, los diptongos y triptongos. Esfuércese por una pronunciación clara, precisa y sonora. Que cada letra suene limpia. Ejercite las veces que pueda.

Primero las vocales separada: a – e – i – o – u.


Luego cada vocal en forma prolongada e intermitente (cortada): “aaaaaaaaaaaaaaaaaa a-a –a – a – a “ “eeeeeeeeeeeeeeeee e – e – e – e – e” etc.

Seguidamente, combine las vocales, ligándolas: “a – i – o – aaaaaaaaaaaaaa a – i – a – e – u – e eeeeeeeeeeeeeeuuuuuuuuuuuuu e – u – e”.

Así, combinanado todas las vocales. Más adelante, practique diptongos cortados y ligados “a – e – áe áe áe áe áe áe - a – e – ae ae ae ae ae ae” En unas ocasiones acentuamos la primera vocal, en otras la segunda. “ a – i – ái ái…etc”

Así continuaremos con ae, ai, ao, au, ea, ei, eo, eu, ia, ie, io, iu, oa, oe, oi, ou, ua, ue, ui, uo.

Posteriormente llegan los triptongos (tres vocales unidas). También pronuncielas separadas y ligadas; variando los acentos a – e – i áei, aéi, aeí (repita varias veces).

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaéiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, áeeeeeeeeeeeiiiiiiiiiiiiiiii

áeeeeeeeeeeeeepeeeeiiiiiiiiiii, aaaaaaaaaaeeeeeeeeeeeeí

NOTA:

No pretenda hacer todos los ejercicios en un día. Dosifique su práctica. Nada adelanta con precipitaciones. Escúchese, insista disciplinadamente, sea constante y no se desanime. Recuerde que “muchos son los llamados y pocos los escogidos”. La diferencia está en la paciencia perseverante. Otros estarán jugando o durmiendo; usted, continué su propósito más firme que nunca. No pierda tiempo pensado o dudando. Más pronto de lo que se imagina…usted llegará a donde quiere llegar.


Continuemos: ahora vienen las consonantes adelante: báe, báe, bái, bái, báo, báo, báu báu, cae, cai, cao, cau, dae, dai, dao, dau, etc. Por último, ejercite combinaciones especiales con triptongos y consonantes, por ejemplo: triai, fluou, glia, ñeoe, etc. Mueva bien sus mandíbulas, sus labios para que no se le escape el sonido fuerte y nítido de cada letra. Variar los acentos.

•También hay que fortalecer la lengua. Para eso: saque la lengua (lo más que pueda) y vuélvala a su posición normal. Repita eso en la mañana y en la noche unas 5 veces.

•Utilicemos la letra L y cantemos sólo con esa letra.
Una melodía en la mañana y otra en la noche, sólo con la letra “ele” – L

•Hoy, con la R. Repita lo que dicen los narradores de automovilismo: “Carrrrrrrrrrrrrrrro a la vista”.


La pronunciación correcta de la letra r es muy importante para la locución radiofónica. Desde luego, sin caer en exageraciones, debemos hacer vibrar correctamente esta letra, especialmente cuando es doble (rr). La lengua y el paladar tienen esa misión. Ayúdelos practicando esto. “R con R, cigaRRo; R con R baRRil. Rápido coRRen los caRRos, cargado, de azúcar, al feRRocaRRil”.

•Otro ejercicio: silbe. Sí silbe bastante. Al fin y al cabo está expulsando aire y está dando una posición a sus labios. Silbar ayuda aflojar los labios y a controlar la salida del aire.
•Lea o improvise, hable muy pausadamente, lento...”masticando” las palabras, las sílabas y cada letra. Exagere articulación, la prO – nUn – cIa – ciOn de cada sílaba. Si encuentra una palabra o una sílaba difícil, con mayor razón, con más capricho insista en su correcta y fuerte pro – nun – cia – ción.

Hacer el ejercicio 10 minutos silabeando (graben). Ustedes también pueden hacerlo. Léase un párrafo sólo en sílabas. Por ejemplo, así:

“ EL – MAS – GLO- RIO – SO- HE-RO-IS-MO ES VEN – CER –SE A U –NO MIS-MO..

•A estas alturas usted puede leer y memorizarse ( es bueno ejercitar la memoria) algunos trabalenguas populares. Esto ayuda mucho a la coordinación mental y a la relación cerebro – lenguaje.

Aquí algunos con los que puede practicar, inclusive el ritmo. Al comienzo silabéelos. Luego puede ir leyéndolos cada vez más rápido:

“Estando la garza grifa con sus cinco hijitos garzos grifos, vino el garzo grifo a engarzogrifar a las garza grifa; y le dijo ella: quita de aquí garzo grifo que bien engarzogrifada estoy con mis cinco hijos garzos y grifos”.


“Una gallinita pinta, pipiripinta, pipirigorda, rogonativa, ciega y sorda tiene unos pollitos pintos, pipiripintos, pipirigordos, rogonativos, ciegos y sordos”.


“El arzobispo de Constantinopla se quiere desarzobispoconstatinopolizar, el que lo desarzobispoconstatinopolitarizare muy buen desarzobispoconstantinopolizador será”.


“Esta noche vendrá el murciélago y nos desnarizorejará; y el que lo desnarizorejare muy buen desnarizorejador será”.


“En esta villa tres Pedro Pero Pérez Crespo había:
Pedro Pero Pérez Crespo, el de arriba
Pedro Pero Pérez crespo, el de abajo; y,
Pedro Pero Pérez Crespo Crispín,
Que tiene una yegua y un potranquín
Pero yo no busco a Pedro Perez Perez Crespo, el de arriba;
ni a Pedro Pero Perez Crespo, el de abajo; sino a Pedro Pero
Pérez Crespo Crispín, que tiene una yegua y un potranquín, crespa
la cola, crepas la crin, crespa la yegua y el potranquín”.

•y, un último ejercicio para la vocalización que mencionaremos aquí, es el siguiente: entre los dientes, coloquen un lápiz en forma horizontal; muérdalo levemente y lea así unos cinco minutos diarios (desde luego, sin soltar el lápiz). Algunos ejercicios le causarán mayor dificultad o dolor que otros; pero, dígame: ¿qué lección no duele?.

TALLER DE LOCUCIÓN
USAT



EJERCICIOS DE MODULACIÓN


Bien realizados, pocos ejercicios pueden ayudar a darle color y calor a su voz. Pruebe con estos tres ejercicios.


•Lea un párrafo con voz natural (volumen regular); luego, vuélvalo a leer muy quedo (casi susurrando); y , después, léalo con toda intensidad de voz. Proceda igual con frases musicales o con canciones.

•Tome una poesía e interprétala: (dígala con sentimiento). Inspírese y recite un poema con las inflexiones de voz necesarias para captar su mensaje. Seguidamente, vuélvala a leer; esta vez, alternando el volumen de su voz. También hágalo con canciones.

•Tome diversas frases interrogativas (¿), admirativas (¡) y de suspenso (.....) Léalas o dígalas con el sentido que indican los signos respectivos. Por ejemplo:


¡Basta. Detengamos la injusticia!

La besó apasionadamente, y, entonces .....

¿cuánto tiempo hace que no besas a tu madre?

Esfuércese por repetir frases similares, pero cada vez de diversa forma, con otra entonación. Recuerde las connotaciones.

Como otro ejemplo señalaremos que usted puede expresar muchas cosas con las mismas palabras:

Qué profesional

¡Qué profesional! (admiración que aprueba la gran calidad)

¡Qué profesional! (admiración que crítica la mala calidad)

¡Qué profesional! (frase burlona)

¿Qué profesional? (pregunta a qué profesional se refiere?

¿Qué... profesional? (doble pregunta que expresa duda)

¿Qué...profesional? (pregunta y afirmación admirativa)

Nótese la variedad de connotaciones o sentidos que usted puede dar a una palabra solamente con cambiar la entonación o modulación de su voz.





EJERCICIOS DE DICCIÓN.


Más allá de la vocalización (articulación), la dicción se refiere a la forma global de expresión del idioma. En términos generales, a su locución.

A pesar de que con los ejercicios de respiración, vocalización y modulación, usted ha superado mucho su expresión, es necesario puntualizar normas generales para mejorar la dicción.

No importa que algunas recomendaciones sean reiterativas: En el aprendizaje también: “lo que abunda no hace daño”

•Lea diariamente, en voz alta, párrafos de artículos selectos, poesías, fragmentos de narraciones, etc. Hágalo sin prisa. La prisa es mala consejera de la locución.

Con la indicada práctica usted se familiariza con diferentes estilos de redacción y se familiariza con términos nuevos. Ponga especial énfasis en repetir las palabras que le resulten de difícil pronunciación.

•Cuando lea, hágalo de pie y levante el texto a la altura de su cara (no incline la cabeza); respirará mejor.

Atención especial: seleccione temas bien redactados, con los debidos signos de puntuación y de preferencia, comience con frases cortas.

•Piense siempre que está locutando ante un micrófono. Convénzase que es un buen locutor.

•Tome un párrafo, de unas cuatro líneas. Transcríbalo eliminando todos los signos de puntuación (comas, puntos, signos de interrogación, etc). Lea el párrafo sin los signos de puntuación (lógicamente no encontrara sentido de la lectura) y, luego vuelva a decirlo pero poniéndole mentalmente los signos.

Esta puntuación imaginaria le exigirá que dé sentido a lo que esta leyendo.

•Improvise una charla de dos minutos sobre cualquier tema, y grabe esa improvisación. Escúchese y analice en qué tropezó. ¿argumento? ¿énfasis? ¿conocimientos? ...¿qué falto?
A lo mejor le parecieron muy largos los dos minutos; o no pudo coordinar bien sus ideas, o no se acordó más...Ahora...que ya reflexiono, tome un papel y escriba una sinopsis brevísima de lo que dijo y lo que pudo haber dicho en su improvisación.

En esa sinopsis, seleccione y ordene los cinco subtemas principales.

Ahora si, vamos nuevamente a improvisar la charlas de dos minutos sobre el mismo tema. Se dará cuenta de la diferencia que existe entre improvisar sin un esquema mental e improvisar con el cuadro de referencia.

Con esto, demostrando la importancia de organizar las ideas antes de exponerlas en una improvisación.

•Siempre que deba improvisar, trace mentalmente un cuadro sinóptico de los cinco puntos básicos, poniendo énfasis en el primer y el último. (eso le dará confianza en usted mismo). Exponga sus ideas en orden y sin precipitación. Si habla de prisa se le agotará el tema pronto y puede tener tropiezos. Tampoco debe exagerar la lentitud de exposición. Improvise con un ritmo natural y voz convencida. (eso demostrará conocimiento, serenidad y firmeza). Recuerde que entre los oradores, los mejores improvisadores son los que jamás improvisan.

•De vez en cuando, trate de imitar a buenos locutores. Esta sugerencia no es para que plagie estilos, sino para que compare las entonaciones, la velocidad o el ritmo, los énfasis; y , sobre todo, el sentido que dan a su lectura o diálogo.

Lea mucho (buenos textos); escuche mucho (buenas locuciones), y, calle mucho (no presuma de aprendiz de locutor).

•Entre sus lecturas se encontrará con nombres extranjeros cuya pronunciación le sea difícil o desconocido.

Los malos locutores acuden a un recurso detestable: omiten esas palabras o las mascullan gangosamente, creyendo que engañan a sus oyentes (¿?)


Usted jamás hará lo mismo; pues, aquí están algunos recursos para las diversas circunstancias y posibilidades.

•Aunque es recomendable que el locutor conozca uno o dos idiomas diferentes al suyo, esto no es frecuente. Por lo tanto será conveniente que usted averigüe siempre, antes de locutar, la pronunciación correcta de las palabras desconocidas y las escriba (como suenan) para que su expresión sea segura.

•Escuche emisoras internacionales y familiarícese su oído a la musicalidad de otros idiomas o a la pronunciación de los nombres de personajes que están “de moda” en la noticia internacional.

•Por último, recuerde que algunas formas elementales de pronunciación extranjera pueden ser de su utilidad algunas vez.





TALLER DE LOCUCIÓN
USAT
Lic. Luis M. Arrascue Ch.